jueves, 30 de agosto de 2007

La familia de Pool

La familia de Pool tuvo su origen en Holanda. Violeta Pulgar de Pool, una de las dos sobrevivientes de la generación de Cecilia de Pool, cree que vinieron a radicarse por un tiempo a Curazao, solo cuatro de ellos: Jacobo Gabriel de Pool, su esposa María Isabel Schubert, Ajexander Saturnino y Jacobo Zenón de Pool, hijos de la pareja.

De acuerdo con lo que se sabe, Jacobo Gabriel estuvo viviendo en Curazao hasta que muere María Isabel, su esposa, cuyos restos se cuentan hoy entre los del cementerio principal de la Isla Caribeña.

Tiempo después de la muerte de su padre, Jacobo Zenón emigra a la ciudad de Maracaibo donde trabaja en la elaboración de velas y jabones. Es ahí donde contrae nupcias con Leonor Anacleta Rodenas y comienza a formar una extensa familia en donde predominaron los talentos en las artes musicales. Todos los hermanos de Pool tocaban casi a la perfección instrumentos musicales como clarinete, fagot, flauta, mandolina, piano, cuatro, guitarra, etc. Al parecer Jacobo Zenón fue el responsable de la iniciación musical de sus hijos.

Los hijos de Jacobo Zenón de Pool fueron: Angela, Jacobo, Alejandro, Nephtalí, Gustavo, Arturo, Adolfo, Elena, Isabel y Rebeca.

Adolfo de Pool Fue quizá el más conocido de ellos, puesto que es el autor de la música del Himno de la Coronación de la Virgen de Chiquinquirá, "Gloria a tí". Sin embargo, Arturo compuso contradanzas e hizo arreglos para orquesta de la música de la época y Gustavo alcanzó la virtuosidad interpretando el flautín. "Entre todos formaban una orquesta", se le oía decir siempre a la artista y a su hermana Consuelo, la que actualmente vive en Caracas en el sector de San Martín.

Adolfo da clases de teoría musical, solfeo y múltiples instrumentos a particulares cuando conoce a Magdalena Melo Urdaneta, como una tímida alumna y decide casarse y formar un hogar. Su primera hija, Carmen Dorotea, muere por tifus en 1924, causando gran tristeza y desolación a la familia.

Sin embargo, había siempre motivos de alegría en la familia por la presencia del resto de los hermanitos de Pool: Margarita Betilde, Adolfo Tarcisio, Francisco José Venancio, Cecilia María y Elvira del Consuelo, siendo esta última la sobreviviente del grupo.

En 1925, nace Cecilia María, una niña un poco enfermiza pero inquieta que gustaba de jugar con botellitas, por muñecas, con su hermanita Consuelo y estaba siempre escuchando los cuentos de su hermana muerta, Carmen dorotea, por la cual todos, incluyéndola, sentían admiración; y casi que le rinden culto luego de su muerte.

sábado, 25 de agosto de 2007

Biografía de Cecilia de Pool


Cecilia María de Pool Melo nació en Maracaibo el 5 de Octubre de 1925, integrando una numerosa familia encabezada por su padre el Maestro Adolfo de Pool Rodenas, de descendencia holandesa y Magdalena Melo Urdaneta.
Desde pequeña manifiesta su talento en el dibujo, dedicando a esta actividad más tiempo del que le permitían sus educadoras, las Hermanas del Colegio del Pilar. Pero la niña también estudiaba piano, al igual que sus hermanas, Consuelo y Margarita y hasta llegó a concursar como concertista, allá en su tierra natal.

Sus comienzos

Cuando jóven, Cecilia es inscrita en la Escuela de Artes y Oficios Rafael Urdaneta de Maracaibo, pasando por casi la totalidad de sus múltiples talleres: Corte y costura, manualidades, pintura, escultura, etc., siendo la pintura su actividad preferida. A los 17 años, ya varias obras suyas, logradas en base a diferentes técnicas, habían sido premiadas con menciones honoríficas en concursos regionales. Mientras tanto, sigue sus estudios de piano en la casa de sus padres con el Profesor San Severino, estricto músico italiano, quien la entrena en las técnicas de interpretación del instrumento.

Debido a que su padre Adolfo de Pool: músico y autor del Himno de la Coronación de la Virgen de la Chiquinquirá, fue un devoto feligrés, la jóven había de cumplir con todos los eventos eclesiásticos para los que era requisito acompañarlo, ya fuera al Templo a conformar el coro que dirigía él mismo, o para colaborar con lo que fuera necesario. Ella y sus hermanas Consuelo y Margarita, además de estudiar música y piano, cantaban muchas veces las melodías promocionales que su padre compuso alguna vez y que se transmitían a través de Ondas Populares, por radio.

En los 40, Cecilia se inscribe en la Escuela de Artes Plásticas Rafael Monasterios de maracaibo y logra dominar plenamente las técnicas del retrato y del paisaje al natural, culminando así con su Etapa Realista de la cual se distinguen varias obras, tales como: Retrato de Bernard Shaw, Pasión de Cristo, los rostros a carboncillo de Beethoven, Chopin y Liszt; Albert Einstein y Teresa Carreño al óleo; Retrato de Armando Reverón y otras. Es de destacar que durante esta época, Cecilia recibió varias menciones honoríficas por sus paisajes en acuarela. Algunas de estas obras están aún en poder de sus hijas y se pueden ver en su antigua Residencia de Vista Alegre.

Paralelamente a esta actividad, realiza labores catequísticas y de índole apostólica, estimulada por su padre Adolfo. Luego de su matrimonio con Ostilio Arias Gelsi, natural de Mérida, se traslada a Caracas. Poco después del nacimiento de su segunda hija, Yleana, la artista, hace contacto con la Parroquia "Nuestra Señora del Valle", en Vista Alegre, Caracas. Cecilia, como fiel devota de la Virgen de La milagrosa, se une a la cofradía de la Legión de María y funda en urbanizaciones aledañas varios Praesidium Legionarios: En Montalbán, en Palo Grande, en la Isla de Margarita, y otros.

En Caracas

En Caracas, Cecilia continúa su actividad artística, al principio, de manera autodidacta. Toma diferentes cursos, sin embargo, sobre repostería, alta costura, comida internacional y nacional, manualidades, marquetería, floristería, cerámica y otras.

Es, en esta parroquia de Nuestra Señora del Valle, situada en Vista Alegre, al oeste de la ciudad de Caracas, donde Cecilia se constituye en la restauradora de santos de la zona y, de manera gratuita, reparó todas aquellas figuras deterioradas por el tiempo o mutiladas por el maltrato, ya fueran de los altares o de todo aquel que tocara a su puerta con un pequeño Niño Jesús o con una enorme Vírgen del Carmen tamaño natural, lo que ella estaba dispuesto siempre a componer. Muchas imágenes procedentes de Iglesia del Interior del País, fueron recuperadas por Cecilia, entre las cuales merecen ser mencionadas: Cristo Paz y Paciencia de La Candelaria; Jesús Redentor de la Iglesia de Bejuma, Edo Carabobo; San Miguel Arcángel, patrono de Las Melenas, Estado Sucre; la Vírgen del Carmen de la Iglesia de Bella Vista, Caracas, y otras muchas.

Otra de las múltiples labores que realizó Cecilia fue como organista en las Parroquias de Vista Alegre y Bella Vista, donde además de fundadora y directora del coro de Aguinaldos, amenizaba las bodas que se celebraban; interpretando el Ave María
y la Marcha Nupcial de la preferencia de los Novios.

Es importante señalar que la artista siempre interpretaba, durante las sesiones del coro, principalmente, aguinaldos y villancicos de su padre Adolfo de Pool, con el objeto de difundir la música de este gran compositor zuliano y al mismo tiempo, ofrendar al Niño como homenaje en la Navidad. Cecilia fundó diferentes coros en Colegios de Caracas: La Natividad, Teresiano, Nuestra Señora del Valle.